“Un gobierno de gerentes” 

gabinete140314w¿PUEDE UN ESTADO HACERSE FUERTE SIN POLÍTICOS PROFESIONALES?

Gonzalo Banda Lazarte Twitter: @gonza_banda

La semana pasada, Marita Chappuis, en su blog de Semana Económica, hizo una apología a favor del que fuera el gobierno del Presidente Piñera en Chile, bajo el título de Un gobierno de gerentes”.  Según ella fueron los profesionales del sector privado que vinieron al sector público los que permitieron al vecino del sur liderar el éxito económico de la región a pesar de afrontar un terremoto devastador. La columnista agrega que quizá la mayor crisis del gobierno de derecha estuvo ocasionada por las manifestaciones estudiantiles ocasionadas por el Partido Comunista. Con esto —y tal vez sin quererlo—, Chappuis evidencia el principal problema de lo que ella reconoce como algo positivo.

Precisamente, la debilidad de un gobierno de gerentes tecnócratas, profesionales eficientes y acostumbrados a manejar variables que pueden controlarse en la teoría econométrica o bajo parámetros de eficacia, difícilmente está acostumbrado a lidiar con problemas sociales: protestas, sindicatos, partidos políticos, sectores que son impredecibles y altamente sensibles al comportamiento de los gobiernos.

El gabinete Cornejo

Trasladada al Perú, la lógica anterior nos arroja un análisis interesante. El premier René Cornejo cuenta en su equipo de ministros con algunos tecnócratas  de primera línea, pero su falta de músculo para salir bien librado de la crisis política que devino en su casi censura, evidenció que tal tecnocracia calificada no es garantía de un manejo adecuado de las difíciles coyunturas políticas que pueden presentársele.

En el fondo, como los sostuviera Alberto Vergara, comentando el libro “¿Qué se puede hacer con el Perú?” del ahora ministro de la Producción Piero Guezzi —cuya tesis central es un crítica al conformismo económico con el que se han manejado muchos sectores productivos en los últimos años—, la idea y realidad de que tecnócratas calificados ocupen mayores y determinante funciones dentro del Estado, en organismos no solamente económicos como el MEF o el BCR, contrasta con el patente desprestigio de la labor del Ejecutivo y el descontento popular.

Hay una evidente desconexión con el ciudadano. Es decir, nuestra élite tecnocrática —que llega al Estado con ideas revolucionarias que provienen de reflexiones intelectuales y think tanks prestigiosos, que apuestan por hacer realidad reformas estructurales en políticas públicas de distintos sectores—, sin intención y/o por falta de pericia social, termina muchas veces de espaldas a la ciudadanía, o generando  políticas públicas que fracasan al no poder legitimarse delante de la opinión pública.

¿Un Estado sin políticos?

Entonces un gobierno sólo con tecnócratas y sin políticos profesionales, puede adolecer de falta de autonomía aunque sea eficiente. Con ello no me refiero a que se trate de una tecnocracia clientelista. sino que los tecnócratas obedecen a premisas ideológicas válidas e intentan difundirlas con la mejor intención. Pero en el momento de hacer descender la decisión pública pueden fracasar. A pesar de estar repleto de tecnócratas muy calificados, siempre se toparán con crisis que no podrán sobrellevar, por falta de competencia en el manejo político.

La discusión planteada en estos términos no nos conduce a renegar de la inclusión de técnicos en el sector público, sino de cuál es el lugar que deben de ocupar estos en la estructura del Estado. La primera línea de decisión y el diálogo con la ciudadanía y la opinión pública deben ser ocupados por políticos profesionales. Sin ir tan lejos, se puede esperar un protagonismo decisivo del Presidente de la República en asuntos delicados que requieran de un liderazgo social firme y que trasmita confianza. Estos políticos deben estar secundados por funcionarios técnicos calificados, que puedan proponer reformas adecuadas, que sean validadas por el Presidente y los políticos. Sin ellos, los tecnócratas son corderos que mansos van al matadero.

Bullard y el desprecio por la política

Ante este optimismo desmesurado que se suscita por la incorporación de mejores tecnócratas al Estado, se han revivido debates que creíamos superados. La semana pasada, por ejemplo, Alfredo Bullard publicó en el diario El Comercio un artículo titulado “La parálisis virtuosa”. Allí, en resumen, nos dijo que el gobierno de Alejandro Toledo fue el mejor de los últimos años porque “fue irrelevante”. Y su irrelevancia “liberó a los particulares y dejó que las cosas caminaran en piloto automático”.

Evidentemente Bullard no entiende que son las instituciones sólidas las que garantizan el bienestar a largo plazo, y para ello se necesita un Estado fuerte y capaz de hacer reformas en salud, educación, nutrición y otras prioridades nacionales. Ya lo decía Carl Schmitt, “el liberalismo ha contribuido a la desnaturalización de lo político”, con esa idea de Estado inservible y anquilosado, Bullard lo único que demuestra es su gran prejuicio por la política y su desmedido entusiasmo por su desprestigio.

Olvida Bullard que los problemas no se resuelven desapareciendo al Estado  ni siquiera a los políticos, sino profesionalizándolos. Tenemos necesidad de una burocracia profesional; pero sin buenos políticos profesionales estamos a merced de la inestabilidad, los intereses rentistas de ciertos sectores, manejos torpes de conflictos sociales -especialmente los relacionados a la actividad minera y petrolera-, y lo que es peor a la “parálisis viciosa”, la inercia política, que la historia reciente ha demostrado en el Perú, que siempre perjudica a los que menos oportunidades tienen, salvo mejor parecer.

Un comentario

  1. HACE UN TIEMPO YA CUANDO VI LA ACTITUD DE JAVIER VALLE RIESTRA,DEJANDO EL CONGRESO,ME DI CUENTA DE LA GRAVEDAD DEL CASO….NUESTRA GENTE REALMENTE PREPARADA DEJABA LOS ASUNTOS POLÍTICOS DEBIDO A QUE LA ESENCIA DEL QUEHACER POLÍTICO EN NUESTRA PATRIA SE HABÍA PERDIDO…..SENTÍ UN GRAN DESASOSIEGO…NO SOY APRISTA,PERO SOY UN ADMIRADOR DE LA OBRA DEL JURISTA NACIONAL RECONOCIDO EN TODO EL MUNDO Y MAS CONOCIDO EN ESPAÑA QUE EN EL PERÚ DEBIDO A LA DIFERENCIA CULTURAL QUE SEPARA NUESTROS PUEBLOS.

    PERO LA RENUNCIA DE ESTE PERSONAJE DESNUDABA LO QUE ES AHORA NOTORIO….LA OCLOCRACIA GOBIERNA EL PAÍS,Y VALLE RIESTRA ES AJENO A ESA CIRCUNSTANCIA. ES POR DEMÁS EVIDENTE QUE EL NO PERTENECE A ESE GRUPO DE PERSONAJES OSCUROS EN SU MAYORÍA INSTRUIDOS PERO NO EDUCADOS,Y EN SU MAYORÍA TAMBIÉN DELINCUENTES PROBADOS.

    EL ARTICULO QUE DA ORIGEN A ESTA DECLARACIÓN ESTÁ ENTONCES SUSTENTANDO UNA TESIS QUE NO SE ALEJA DE NUESTRA REALIDAD,Y QUE SERÁ FÁCIL PROBAR….ES DECIR ES CASI UNA VERDAD AXIOMÁTICA QUE NUESTRA POLÍTICA Y NUESTROS LIDERES POLÍTICOS CARECEN DE PREPARACIÓN Y DE UNA EDUCACIÓN ADECUADA,, LA IGNORANCIA ES SU COMÚN DENOMINADOR, DESDE EL PRESIDENTE HASTA EL ULTIMO EN LA ESCALA BUROCRÁTICA ADORMECIDA Y CORRUPTA DEL PAÍS,TAN AJENA A LA CULTURA..

    POR ELLO MI PREGUNTA ES ¿QUE HACEMOS CON NUESTRA DEMOCRACIA?

    PERÚ ¿QUE HACEMOS CON NUESTRA DEMOCRACIA?

    La verdad es que hasta ahora no sabemos que hacer con ella, pues esta, que en nuestra patria debería ser una democracia representativa, solo existe en el imaginario politico-social.

    La democracia peruana, tal como ha sido ejercida hasta ahora en nuestro país, tan solo nos ha conducido a las puertas de la anarquía, el caos, y el propio desgobierno, hasta constituirse ya en una oclocracia inconveniente y desastrosa que tiene que ser descalificada, y desactivada a toda costa.

    Todo esto es una consecuencia inevitable, debido al exceso de cierta política, que resulta demasiado liberal para algunos grupos de aprovechados. Incrustada en una parte de nuestra estructura social, que no se acomoda a su realidad ni al sistema, y que solo se sirve de esta situación para enriquecerse. Una situación que les ha facilitado desde la creación del país, tener acceso al control del poder. Esto es la cruda realidad, son los mismos grupos, los que se han hecho cargo del país, sin una real participación popular. Consecuencia, la oclocracia.

    La secuela es que siendo el Perú un país riquísimo, estamos endeudados con las mayores potencias hegemónicas, y los gobiernos continúan haciéndolo, nuestras riquezas se siguen entregando a otros, comprometiendo mas aun el futuro de las generaciones venideras, que ya no tendrán, nada que les pertenezca en un futuro próximo e inminente.

    Un caos social se esta sembrando ahora mismo como consecuencia de una pseudo democracia que vende nuestra heredad al mejor postor, situación que no nos ha favorecido históricamente…..Es claro que los políticos nos han conducido a esta debacle, y no han hecho nada por cambiar el modelo desde sus fueros. Sin embargo sucede que han sido los gobiernos los que ya institucionalmente, han querido imponer cierta transformación social ante lo inevitable, del caos que amenazaba a su realidad en su momento histórico, porque precisamente ha sido la sociedad en un punto critico de explosión o de quiebre, la que en ese espacio geosincronico estuvo ad portas del colapso.

    Por eso la reforma agraria de Velasco y la estatización de La brea y pariñas, fue un acto de transformación social, en base a cambios sustanciales en las fuentes de riqueza y producción, y eso si fue una transformación desde el gobierno. Lo de Fujimori fue algo de similar actuación y magnitud, debido a la situación incontrolable en que Alan García dejara al Perú…..Los cambios eran inevitables se veían venir ,y los presidentes de ese momento, los afrontaron con relativo éxito.

    Pero ahora, tenemos que tomar una actitud diferente, y no frente a esta realidad nacional, sino desde adentro, desde las entrañas mismas de la descomposición social que atravesamos, en donde el hombre común, se ha perdido, entrampado en una suerte de desnacionalización. Rodeados y gobernados por políticos de características apátridas, que actúan mas como comerciantes de la suerte de sus connacionales, que como padres de la patria. Yo personalmente no estaría conforme con un padrastro con tales características……La estructura social como conjunto, tiene que tener hoy en día, un trato muy cuidadoso, debido a la renuncia de sus raíces y a la propia atomización social, a la que ha sido sometida, generando que nuestro país como sociedad haya sido descuartizado.

    Por eso nuestra actitud, como -Sociedad Patriótica- ya no puede ser de respuesta, frente a esta grave falencia gubernamental, que sumada a la actitud indiferente de la sociedad, en su mayoría, nos exige por conciencia, asumir la responsabilidad de generar un cambio dentro de la sociedad, qué tenemos que hacer, así nos equivoquemos en el modo, incluso hasta hacer que nuestro accionar, parezca antidemocrático. Y es que, para fortalecer la institucionalidad democrática, que nos permita mantener el control, tenemos que legitimarla primero, y esto requiere primero rediseñar sus estructuras, cambiando a los que están allí, en posiciones de poder, y que no cumplen sus funciones. Porque todos necesitamos que se cumpla con el pacto social.

    Finalmente tenemos que hacerlo obligadamente nosotros, los que vemos más claramente el camino que sigue nuestra política nacional. Los que podemos de alguna manera, prever los escenarios futuros inminentes, los que asumimos la responsabilidad conscientemente, y porque tenemos la capacidad de influir en las mentes populares, para despertar la conciencia nacional, y hacer que el pueblo se preocupe por el futuro de sus hijos. Lo positivo de esto es que de todas maneras lo que hagamos resultara ser, no solo lo que nosotros necesitamos, esto realmente, es lo que el país necesita.

    Para ello tenemos que alejar del sufragio a los ignorantes, para asegurar que su ejercicio sea responsable, acertado, y el resultado del puro ejercicio de la razón. Y es por eso también, que solo deben votar los que tienen conciencia, los letrados, los que han sido capacitados, y que pueden reconocer nuestra realidad, mas allá de las simpatías generadas por el embrujo parlanchín de algunos políticos corruptos, que han dedicado sus vidas a vivir del pueblo ignorante.…Tenemos que darle participación en el sufragio, solo a aquellos que pueden asumir una responsabilidad con el país….y es que votar, no solo debe ser un privilegio de la gente mejor preparada, debe ser también opcional, para reconocer en las propias cedulas de identificación nacional, a quienes son responsables, y quienes se desentienden del asunto. ¿Quieren votos? pues eduquen a la gente.

    Primero entonces, tenemos que salir del limbo politico retrogrado en donde nos encontramos, y al que nos han acostumbrado, con la penosa ausencia de intervención del pueblo en asuntos de gobierno, o mejor dicho, su falta de responsabilidad para con el futuro del país. Situación que es aprovechada por los gobiernos personalísimos, o que pertenecen a organizaciones, que están en franca colusión, con otras, que a decir verdad, si son delincuenciales de profesión, y que manejan la economía indirectamente.

    En nuestro país, es aceptado que el régimen democrático, coexista con altos niveles de exclusión y desigualdad. Nuestra organización política no ha sido capaz de superar las limitaciones de su modelo. Por lo tanto existe cierta gobernabilidad democrática si, pero solo de nombre, y que se circunscribe a la parte del país denominado formal, que precisamente, son los menos aquí

    ¿Entonces que sucede con el supuesto gobierno de las mayorías? Porque aquí, nadie se siente representado, ni en el ejecutivo, ni en el legislativo., y menos en el poder judicial. La representación nacional simplemente no existe, porque la democracia que se practica en nuestro suelo, no es siquiera un atisbo, de lo que en teoría, debiera ser. Estos gobiernos representan, a las minorías que les favorecen con sus votos, y que se sirven de ellos, en una especie de asistencia reciproca y delincuencial.

    ¿Es que necesitamos entonces un nuevo modelo de democracia? No, la verdad es que no necesitamos un nuevo modelo de democracia, nosotros lo que necesitamos es simple, que la democracia sea respetada, y mas bien, que se aplique en nuestra sociedad. Necesitamos una democracia que asocie la representación popular, con las mayorías, y que les permita participar como parte de la lucha por la hegemonía, y claro, reconocer la constitución de un nuevo bloque de poder, que sea principal en nuestra estructura política. Un bloque ciertamente popular.

    Para ello, nosotros tenemos que acceder a técnicas estructuralistas, que nos permitan, sino reconstruir, si rediseñar nuestra organización socio-política, con un proceso de cambio, en el propio sistema nacional, que incluya entre el estado y la población, una exacta interrelación e interdependencia, que se traduzca en el cambio que se necesita hacer, para enfrentar el futuro con otra estructura política, porque la que tenemos ahora, sucumbió, y ese es el problema de nuestra democracia actual.

    Si esto fuera una ecuación matemática, y el producto fuera la democracia, solo tendríamos que alterar el orden de los factores. ¿Acaso no es cierto el postulado de que,” el orden de los factores no altera el producto”?

    Así este proceso de interacción, y transformación, tanto del Estado como de la sociedad, puede y debe darse simultáneamente, impulsado en una y otra dirección dinamizándole y haciéndole cobrar vida propia. Este proceso de interacción y transformación, fortalecerá su estructuración. Y es claro que debe ser responsabilidad tanto del Estado como de la sociedad, este proceso puede y debe darse simultáneamente, impulsado en una u otra parte de la estructura, por su componente interdependiente que ya hemos reconocido como : Estado >< Sociedad.

    ¿Pero como generar las condiciones necesarias para el cambio?
    La realidad es que no es necesario, las condiciones están dadas, en esta hora. La verdad es que, la necesidad de tener paz social y desarrollo, nos empuja hacia objetivos cada vez más cercanos, tanto que parecen destinados a colisionar las estructuras tanto sociales, como políticas entre si., y nuestra tarea es evitar esa confrontación. Las necesidades de paz y desarrollo mencionadas, se convierten por si solas en las aspiraciones del pueblo…

    ¿Porque no hemos desarrollado? ¿Porque no existe paz? Y la respuesta es bastante contundente, porque aquí no existe una democracia participativa, tal como se define en su real concepto de ser un gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo, no eso resultó para el Perú, ser una utopía.

    Perico de los Palotes, se junta con Juan sin Miedo, y deciden hacer un partido político., y lo hacen, sin que exista un cuerpo legal que condicione su formación y reconocimiento como tal. Por eso es que los parámetros para este condicionamiento estructural deben ser públicos y publicados, para que sepan todos, que la voluntad popular, no es cuestión de solo manejo sicosocial, para que la valla que encuentren, sea el propio pueblo.

    Necesitamos un cuerpo patriótico colegiado, que públicamente escuche sus tesis, frente a este y de ser posible con participación popular, para que el candidato que ofrezca un partido político nuevo, sea doctorado en Realidad Nacional y en política primero. Pero esta valla no existe aquí, y la ONPE, o el JNE, se han convertido en burocracias repetitivas de errores heredados, en los que vuelven a incurrir, sin idea de su responsabilidad social de fondo, y que solo piden como requisitos, cierta cantidad de firmas que nada significan, aparte de ser un trabajo mecánico, o de compra venta.

    Resultado de ello, tenemos ahora mil agrupaciones políticas nuevas, que pelean por puestos en las regiones, desapareciendo a los partidos antiguos, que por seguir esta misma política errada, de bailar y hacer sicosociales engañosos, han perdido junto con su doctrina, esa fuerza ética que les iniciara, y ahora rebajados en sus condiciones, compiten de igual a igual con grupos de personas unidos en busca de poder local, sin una doctrina que defina su orientación, sin estatutos, y sin compromiso social, pero con dinero suficiente para comprar voluntades y conciencias, poder y aliados, con una militancia conseguida a precio justo….es decir eso es lo que valen las conciencias de sus seguidores…..¿Acaso se puede permitir esto?

    No podemos permitirlo, porque nuestra sociedad emergente, lo es no solo en cuestiones productivas, que requieren de libertades y facilidades. Ya no es pan y circo, ni siquiera es pan con libertad, ahora el pueblo despertó y quiere explicaciones, quiere ver las ideas de sus líderes, porque ya es sabido, y se ha reconocido la palabra, como un sustento básico de la sociedad, si, porque no solo de pan vive el hombre, y sigue siendo este un argumento supra humano.

    Esto sucede en nuestra patria, por la calidad de nuestras instituciones, cada vez mas venidas a menos. Por la calidad de nuestros hombres que existen en posiciones políticas, desde el propio ejecutivo, que dicho sea de paso y de vergüenza también, recién está aprendiendo a hablar en publico, pasando por el congreso y hacia abajo en sus estamentos. Todo ello es una muestra patética del grado de deterioro, de los fundamentos doctrinarios que en nuestro país, sostienen a la autoridad impuesta, y también los de las instituciones políticas. Esto también es causado por el renunciamiento de los hombres capaces de realizar el cambio, a sus deberes con su sociedad, debido a la preferencia popular por los incapaces, por los lideruchos locales y por su identificación con ellos, los bailarines, los que se visten de payasos, o a la usanza popular de los pueblos, para ganar adeptos, consiguiéndolo. Esto le funcionó a Fujimori, a Alan, a Toledo y a Humala. Con ello, la majestad del cargo director se pierde junto al principio de autoridad.

    Nuestra estructura gubernamental, ahora carece de una representatividad real, y es porque somos nosotros los que los elegimos a ellos, a los que pusieron la patria en estas condiciones de atraso y miseria, aun con todos los beneficios que la propia naturaleza le ha prodigado a nuestro suelo. ¿Entonces que? Y es mas duro aun reconocer que la falla es nuestra, la falla es humana, la falla es nuestra estructura social, y no la política, que en si, no es mas que una idea.

    Si esto es así de simple, también tenemos que ser pragmáticos en la solución a esta falencia. Tenemos que corregir el error. Y es que el error es que nosotros como país, no estamos integrados en una sola estructura social, porque carecemos de identidad nacional. Y es allí donde se debe enfocar nuestra tarea. VELIS NOLIS.

    Tenemos que cambiar la mentalidad del país, y tiene que ser desde el hogar, y desde la escuela, para que esto conlleve, a una cierta integración social nacional, que permita que aquí exista el conjunto, con un pensamiento homogéneo, y en consecuencia, una actitud nacional también conjunta.

    –alguien tiene que hacerlo-

    ¿Podemos hacer esto? Si no es así, estamos condenados a desaparecer, del contexto de las naciones.

    ROLANDO ISAAC REYES ROCHA
    LEGION PERUANA

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